Director: Arthur Hilton. Intérpretes: Sonny Tufts ( Laird Grainger), Victor Jory (Kip Reissner), Marie Windsor (Helen Salinger), William Phipps (Douglas 'Doug' Smith), Douglas Fowley (Walter 'Walt' Walters), Carol Brewster (Alpha), Susan Morrow (Lambda), Suzanne Alexander (Beta).Síntomas: Una expedición espacial al mando del Comandante Laird Grainger, aterriza sobre la cara oculta de la Luna. La navegante Helen Salinger guía la expedición hacia una cueva en la que descubren un mundo habitado por mujeres gato que han eliminado a los hombres de su especie. Las mujeres gato revelan que atrajeron a Helen telepáticamente hacia ellas. Planean robar la nave para regresar a la Tierra y liberar a las mujeres terrícolas del poder masculino. Para ello, deben seducir a los hombres para que estos les enseñen a pilotar la nave.
Diagnóstico: “La eterna fascinación por el tiempo y el espacio, los sueños lejanos y misteriosos de otros mundos, otras vidas, las estrellas, los planetas… El hombre se los ha cuestionado durante siglos, apenas es capaz de penetrar en sus secretos. En algún momento, algún día, la barrera se cruzará. Pero, ¿por qué esperar? ¿Por qué no ahora?”
Pero eso es lo que nos encanta. Así que la cosa promete.
Antes de salir de la cueva aún tendrán que enfrentarse a unas peligrosísimas arañas gigantes. ¡Peligrosas porque pueden aporrear la cabeza de los actores al dejarlas caer sobre ellos! De todos modos, en honor a la verdad, esta es la parte más lograda de toda la película y se nota que nos técnicos de efectos especiales tiraron por la ventana todos sus (escasos) recursos con estas arañas extraterrestres. Sin duda está escena es añadida para alargar la trama y darle algo de acción. Es el momento más memorable de la peli. Y es que era la época de clásicos como “¡Tarántula!” o “El increíble hombre menguante” y toda película de ciencia-ficción que se preciara tenía que sacar a uno de estos gigantescos arácnidos para atormentar al personal.Por fin llegan a la ciudad de las Cat-women y, bueno, allí el surrealismo ya es total. La productora debió de rodar alguna película de romanos por aquel tiempo y ni se molestaron en hacer uno nuevo. La ciudad se limita a un palacio romano donde viven las cat-women, que no son sino sólo unas pocas (es que tienen nombres de letras griegas y claro, así se les acaba pronto los recursos onomásticos).

Esta película se encuentra en casi todas las listas de las peores películas de Ciencia-ficción de toda la historia. Y motivos no le sobran. La realización es plana, con una cámara demasiado estática para tratarse (en teoría) de una película de acción. El guión arroja peores resultados y sus escasos aciertos (el ataque de las arañas, las premoniciones que tiene Helen) parecen más bien fruto de la casualidad pues promete cosas que después no se corresponden con lo que ofrece finalmente. Así, se muestran diálogos artificiales e interminables unas veces y otras la acción está resuelta de un plumazo. Eso se hace evidente espe
cialmente en el clímax final ¡resuelto con una voz en off que nos cuenta lo que ha pasado fuera de cámara mientras el espectador no puede sino poner cara de tonto!Las interpretaciones no mejoran el nivel. Un reparto absolutamente mediocre si exceptuamos a Marie Windsor, actriz de algunos clásicos del cine negro como “Force of Evil” y que años más tarde participaría en la mítica mini-serie de terror “Salem´s Lot”. Pero, como digo, aquí la pobre poco puede hacer ante un guión de tan ínfima calidad.
No obstante, este cutre-film también tiene aspectos positivos que no ofrecen otras producciones de su especie. Sus escasos 61 minutos no dan lugar al aburrimiento.
En el apartado positivo los encantadores fondos lunares, la escena de las arañas (demasiado corta para el tostón que nos dan en otras escenas) y la música de nada más y nada menos que Elmer Bernstein, autor de las partituras de “Los siete magníficos” y “La Edad de la inocencia”, entre otras muchas, y nominado 11 veces a los premios “óscar”. Aquí, en los créditos, para mayor ignominia de la peli, aparece con el nombre de ¡Elmer Berstien!. Un último apunte, que sirve para hacerse una idea de las pretensiones de este delirante pero entretenido film.



