sábado, 13 de febrero de 2010

THE TELL-TALE HEART (USA, 1941)

Dirección: Jules Dassin. Intérpretes: Joseph Schildkraut (Hombre), Roman Bohnen (Viejo), Oscar O'Shea (Agente de la ley 1), Will Wright (Agente de la ley 2). Duración: 18 minutos.

Síntomas: Un hombre vive atormentado por el trato despótico que le da el anciano con el que vive y para el cual trabaja. Una noche decidirá poner fin a la vida de este y enterrarlo en el mismo suelo de la vivienda. Pero el corazón siempre acaba por delatarnos.

Diagnóstico: Dicen que los mejores perfumes se sirven siempre en frascos pequeños. Si esto es así, desde luego a pocos autores se me ocurre mejor aplicarle el dicho que al gran Edgar Allan Poe cuya mayor contribución a la literatura estuvo marcada por sus narraciones cortas y poemas. Aunque sus relatos de marcado aspecto psicológicos no resulten a priori muy susceptibles de ser adaptados con facilidad al cine, Poe sin embargo siempre ha contado con una prole de directores deseosos de convertir sus palabras en imágenes. No es mi intención hacer ahora un exhaustivo repaso de la vida y obra de Poe en el cine. Baste recordar experiencias como las vividas con la productora Universal (con títulos como Doble asesinato en la Calle Morgue  o The Raven  ) y sobre todo la AIP, con Roger Corman a la cabeza y su famoso ciclo dedicado al escritor natural de Boston.

Hoy propongo, desde esta casa de locos, una auténtica joya que ha permanecido casi inédita para los aficionados hasta la fecha. Se trata no sólo de la mejor (a mi modesto entender) adaptación de uno de sus relatos más célebres, El corazón delator, sino además del primer trabajo cinematográfico del que se convertiría en uno de los grandes directores de cine negro de la historia: Jules Dassin.
En efecto, el cortometraje ya nos anticipa algunas de las virtudes que apenas unos pocos años después nos brindaría el realizador de La Ciudad desnuda (1948), con una soberbia fotografía en blanco y negro de Paul Voguel que remarca el mórbido tono general del relato y una sobresaliente interpretación de Joseph Schildkraut, sólido actor que ya por aquel entonces había intervenido en algunas de las más grandes producciones hollywoodenses como Las cruzadas, María Antonieta o La Máscara de Hierro. Enfermizo hasta el paroxismo, el film  siempre nos dejará con la duda de si el protagonista de la historia es en efecto un demente (él lo niega una y otra vez en el relato original) o sufre de hipersensibilidad, lo cual resulta si cabe más terrible y lo emparentaría directamente con otro de los grandes personajes del universo Poe: el Roderick Usher de La Caída de la Casa Usher.

Sin más dilación, yo invito a que lo averigüéis por vosotros mismos en este sólido cortometraje de apenas 18 minutos que nos sumerge de lleno en el universo de uno de los más grandes autores fantásticos. Y ya de paso ¿por qué no? comprobar la fidelildad de la adaptación leyendo el breve Relato  que lo inspiró.  Los enlaces del cortometraje y sus subtítulos van justitos de fuentes pero la buena noticia es que los voy a ir compartiendo durante un largo periodo de tiempo. Ya sabéis mi filosofía: de nada me sirve presentaros estas rarezas (aparte de poneros los dientes largos) si luego no tenéis oportunidad de verlas por vuestros medios.

Fragmentos de este cortometraje

No puede perdérselo: Todo amante del mundo de Edgar Allan Poe
Abstenerse: Ninguna excusa para no dedicarle un cuartito de hora.
Cómo verla: Cortometraje (en inglés)
E-mule: The Tell-Tale Heart (Jules Dassin, 1941).avi
Subtítulos: 1941 - The Tell-Tale Heart.srt

12 comentarios:

mepi dijo...

Que buena pinta tiene. En una noche fria y lluviosa como la de hoy, esa historia entra genial con una buena cena.

Quimerico Inquilino dijo...

Pues adórnalo con el relato original que también enlazo y ya tienes una (corta) pero entrañable sesión Poe.

mavipas dijo...

jo qué bien! Ésta sí que parece hecha a mi medida. A ver si la consigo.

ONIRICOSIS dijo...

EXELENTE BLOG!! UNA BESTIA DE CONTENIDO EL MAS SELECTO. FELICIDADES!!.

voy a poner como enlace a madhouse

VISITARAS mi blog para que observes mis trabajos:

http://oniricosis.blogspot.com

Quimerico Inquilino dijo...

Mavipas, ya ves que doy facilidades. SI te medio apañas con el inglés tienes enlace directo. Si no el enlace emule. Y de postre el relato original.

Espero que la disfrutes.

Oniricosis, gracias por la visita y tus palabras. Prometo devolverte la visita.

Canario Negro dijo...

Me encanta descubrir pequeñas joyas escondidas.

En cuanto me baje la veo y luego me reviso el relato que hace pila de años que no releo ( me suena que la ultima vez fue en una antología de Poe que tuve que leer para inglés en el instituto)

Quimerico Inquilino dijo...

Canario negro! Que sorpresa! Pues mira sí, este va ideal para tí, como buen@ conocedor@ de Poe que te presupongo ;)

Espero que lo disfrutes!

PKDesignz dijo...

Pues si no hay excusas habrá que verlo, si se descarga a tiempo mañana te cuento.

Un abrazo Quime ;)

Fantomas dijo...

Tienen buenísima pinta y además es de las pocas obras de Jules Dassin que aún no veo. Anotada queda.

Saludos!

Quimerico Inquilino dijo...

Pk, espero que puedas descargarla sin problemas. Desde luego merece la pena echarle un vistazo.

Fantomas, esta la disfrutarás mucho si además eres de los que siguen a Dassin. Ya me contaréis,

Un saludo a ambos!

adrián esbilla dijo...

Bueno, pues ya está visto. Lo primero agradecerte semejante regalazo, es un joya auténtica. Lo segundo comentanla un poquitín. Impresiona, la verdad que impresiona. Hay que tener en cuenta que es lo primero que Dassin dirige y se nota, hay un esfuerzo consciente en realizar algo formalmente muy llamativo, sorprende lo elaboradísma que está la fotografía (soberbio el uso de la lamparita y como la iluminación refiere por igual al expresionismo casi noir y al fantastique estilo Val Lewton) y la riqueza en los movimientos de cámara y los encuadres aprovechando tanto el espacio físico como la sugerencia del texto (esos obsesivos planos detalle y contrapicados), igualmente espléndida la conversión final del palpitar del corazón en una música percutante que invade la columna sonosra poco a poco. En fin, no hay mucho más que se pueda meter en menos tiempo. Lo que me gustaría saber es la razón de su realización ¿pertenece a algún ciclo de cortos de este mismo pelaje destinados a completar proyecciones?

Quimerico Inquilino dijo...

Pues es bien cierto lo que comentas y la influencia de Val Lewton es bastante clara así como el deseo de virtuosismo de un realizador novel. También es cierto que el formato cortometraje siempre ha sido el campo de pruebas de los jóvenes realizadores. No obstante me sigue sorprendiendo la limpieza de la realización en un novato.
Yo también me pregunto el objeto de este corto, me resulta curioso su producción enun tiempo donde estos no proliferaban tanto como hoy día. Habrá que investigar.

Un saludo y celebro que te haya gustado!