miércoles, 22 de julio de 2009

THE GHOST IN THE INVISIBLE BIKINI (USA, 1966)

Director: Don Weis. Intérpretes: Boris Karloff (el fallecido Hiram Stokely), Basil Rathbone (Reginald Ripper), Susan Hart (Cecily, el fantasma), Patsy Kelly (Myrtle Forbush), Tommy Kirk (Chuck Phillips), Deborah Walley (Lili Morton), Aron Kincaid (Bobby), Quinn O'Hara (Sinistra), Nancy Sinatra (Vicki), Jesse White (J. Sinister Hulk), Harvey Lembeck (Eric Von Zipper), Claudia Martin (Lulu), George Barrows (Monstro), Francis X. Bushman (Malcolm, el mayordomo). Duración: 83 minutos.

Síntomas: El anciano millonario Hiram Stokley, que acaba de fallecer, recibe en su tumba la visita de un encantador ángel del más allá, su mujer muerta Cecily. Ésta le explica que existe una posibilidad para que vuelva a ser joven y entrar en el cielo si realiza una buena acción en veinticuatro horas. Por su parte Reginald Ripper, agente de hacienda del gobierno encargado de gestionar el legado de Stokley, planea asesinar a todos los herederos para quedarse con el dinero de la herencia. Para ello ha mandado llamar a unos asesinos a sueldo: una pareja de feriantes, ella vestida de odalisca, él un indio de los de pluma en cabeza ¿?, que llevan en su camioneta un gorila con mal carácter. Ahí es nada.

Diagnóstico: Mucha gente que me conoce y me considera (favor que me hacen) mínimamente culto y con buen gusto siguen sin comprender mi fascinación por las películas bizarras, cutres y de baja estofa. Se sorprenden de que alguien cuyos referentes fílmicos pasan por directores como Charles Chaplin, Carl Theodor Dreyer, Otto Preminger o Sam Peckinpah pueda después perder el tiempo con películas así. La respuesta podría venir en varios sentidos, pero me detendré hoy sólo en uno: las malas películas suelen ser mucho mejor documento histórico, social y antropológico que las grandes obras de la historia del cine. La explicación es bien sencilla. Los buenos directores, los guionistas más dotados, los creadores más sagaces intentan esquivar lo inmediato, lo coyuntural de su época para evitar que su obra pase rápidamente de moda, que envejezca a los pocos meses de estrenarse. De ahí proviene el concepto de clásico: aquello que perdura, cuyo discurso es universal e imperecedero. En cambio, directores como Ed Wood, Mattei, Olen Ray o nuestros Jess Franco y Paul Naschy siempre se han nutrido para sus creaciones de las modas o éxitos del momento, y de ahí que se conviertan en documentos fiables como pocos de una manera de pensar y de entender la vida, el arte y el espectáculo dentro de un determinado periodo por mucho que su discurso fílmico haya envejecido considerablemente. Y así nos encontramos que para entender una época tan concreta como la transición española, por poner tan sólo un ejemplo, los infames productos de Mariano Ozores pueden ser más útiles que las producciones de Elías Querejeta.

Bien, después de esta introducción para justificar la presencia aquí de The Ghost of invisible Bikini, tengo que afirmar que esta es una película muy mala y precisamente gracias a ello se convierte en un documento sociológico único de los años en que fue filmada. Nada que estuviera de moda en aquellos mediados de los 60 carece de presencia aquí: los bikinis, la música “surf” (aquel tipo de pop que se escuchaba en las fiestas de estilo hawaiano), efímeros cantantes del momento, los moteros, las mansiones encantadas…
Este título pertenece a una serie de seis films, rodados entre 1963 y 1966, que tenían en común la palabra Bikini, Party, Beach y al personaje de Eric Von Zipper, el jefe de un grupo de moteros más bien idiotas. Todas tenían en común mostrar abundantes escenas con chicas ligeras de ropa (aunque de lo más castas todavía, no os vayáis a imaginar), música guatequera y un ligero pretexto que justifique una fiesta en la playa. La película que nos ocupa trascurre toda en un tétrico caserón, así que la playa es sustituída por una piscina que, como todo el mundo sabe, dispone toda mansión victoriana que se precie. Y para darle ambientillo sobrenatural a la trama se contratan a dos viejas glorias del terror como son los grandes Boris Karloff y Basil Rathbone en el ocaso de su carreras.
El problema principal de esta producción es que es demasiado evidente que primero se hizo una lista de todos los ingredientes que tenían que aparecer en el film: una vieja mansión, una herencia, un fantasma (con bikini), chicas (en bikini), Nancy Sinatra (sí, también en bikini), un grupo de música de moda (the Bobby Fuller Four), Piccola Pupa (cantante italiana que intentaba introducirse en la discografía americana sin lograrlo y que aparece aquí en bikini), muchachos arios (en bañador), motociclistas rebeldes, un gorila (este sale desnudo), un juguete ridículo parecido al hula-hop y algunos monstruos. Y también es evidente que estos elementos se metieron con calzador en un guión de circunstancias que no hay por donde pillarlo. Encima no ayuda en nada la torpe realización de Don Weiss , un director curtido en series como "Alfred Hitchcock presenta", “Hawaii 5-0” o “Ironside” que se mostraba aquí poco dotado para la comedia y que jamás logra introducir algo de gracia a los numerosísimos sketchs que se producen a lo largo de los 80 minutos del film.
"¡Dios mío! ¿Qué hacen estos niñatos en mi película de terror?"

El reparto también resulta bastante penoso. Nancy Sinatra canta como los ángeles, (no hay más que recordarla a duo con su padre en la maravillosa "Something Stupid" ) pero aquí queda en evidencia cada vez que se le da una frase para interpretar (afortunadamente son pocas), y sólo los grandes de Karloff y Rathbone logran insuflar algo de dignidad al conjunto. En especial es de admirar la profesionalidad de Basil Rathbone, capaz de tomarse en serio su papel a lo largo de todo el metraje e intentado ignorar el completo desaguisado que le rodeaba. Para quitarse el sombrero ante uno de los grandes villanos de la historia del cine y que fallecería apenas un par de años después. También destacar al cómico Harvey Lembeck cuyo personaje, como digo, había aparecido en todos los títulos de la serie y que a pesar de tener algunos de los gags más imbéciles de la película, su energía y oficio hacen que salga medianamente bien parado y a Francis X. Bushman, (uno de los pioneros del cine, recordado por ser el Mesala del Ben-Hur de 1925) que aparece brevemente aquí apenas unas semanas antes de fallecer.

Chiste para cinéfilos a costa del pobre Rathbone

Ah, sí! También aparece una fantasma en bikini (pero que nadie se haga ilusiones porque los senos del ectoplasma también son invisibles) que se limita a poner caras a lo largo del metraje y a justificar el título a la película.

Cronología de un gazapo*:
(*El minutaje corresponde al e-link de abajo)
Un mal guión y una mediocre realización dan para mucho. Sólo me detendré en algunos pocos ejemplos que sirvan de botón de muestra.

- (01:05:10) Es sorprendente que un gorila que se acaba de escapar y entra por primera vez en el caserón, se conozca de primeras los numerosos pasadizos secretos. Claro, que a esas alturas ya no nos sorprendemos de nada.
- (01:18:35) La heroína es atada a un tronco que comienza a ser serrado (homenaje a los viejos seriales). El abundante serrín que se produce cae sobre la vícitima que impotente observa como el filo de la sierra se le acerca peligrosamente. No obstante cuando es rescatada, ese serrín ha desaparecido misteriosamente; ni rastro en ella o en el suelo. - (01:19:05) Las apariciones del fantasma a través de un primitivo efecto Croma Key son bastantes deficientes. En algunas ocasiones ni siquiera se preocupan de cuidar la proporción de tamaño con la imagen real, dejando todavía más en evidencia el efecto. - (01:20:10) Tampoco resultan muy convincentes los muchachos huyendo (no se sabe muy bien de qué) en la secuencia final. A pesar de que oímos gritos de horror, las caras de todos ellos son más bien de cachondeo. Debieron pasárselo muy bien en la peli, eso seguro.
Y poco más que añadir. Película veraniega, más apropiada para ver con los niños y que, salvo un par de chistes afortunados, no logrará interesar lo más mínimo salvo como mencionado documento sociológico de una época. Pura psicodelia.

Tráiler del film
No puede perdérsela: Sólo los muy fans de Rathbone y Karloff.
Abstenerse: El que odie las películas con estética y argumentos puramente “Camp”.
Cómo comprarla: En DVD de importación, junto a otro título de la misma calaña.
Enlace Emule: The ghost in the invisible bikini - vose - cutrefilms 032.avi

24 comentarios:

cerebrin dijo...

Muy buena reseña de una de las pelis más delirantes que he visto. No se a los demás, pero a mi me da un poquito de pena el que dos figuras como Karloff y Rathbone tuvieran que arrastrarse en estos subproductos para poder ganarse la vida...

Saludos.

CARLOS SERRANO dijo...

Has mencionado a Dreyer! Vade retro satanassssss!

jejeje

ATXEIN dijo...

Pues esta la tengo pendiente desde hace mil¡¡¡jajajajaja
Nunca me atrevìa a verla porque me resultaba muy cutre..viniendo de mi..XDDD

Y leyendote no se si verla o dejarlo para mas adelante..que dilemas...jajajaja

Saludos¡¡

mepi dijo...

Es cierto lo de que cuando más cutres son las pelis más documentación antropológica aportan. Ayer estuve viendo LA NOCHE DE WALPURGIS (ni mucho menos tan cutre como la peli que reseñas) y me llamaba la atención varias cosas de la época como la musica, los coches, la estética de los personajes y sobre todo la búsqueda de la más mínima excusa para enseñar unos senos en plena época del destape.

Dr. Quatermass dijo...

Creo que con el trailer ya he tenido bastante, joder vaya descubrimientos. Lo acojonante es que cuente con esas dos leyendas, claro que si Lugosi acabó con Ed Wood ya sabemos como se las gastaban entonces.

Saludos!

Quimerico Inquilino dijo...

Pues respondiendo a cerebrin, mepi, y el Dr. Quatermass con respecto a las viejas glorias, siempre me ha dado pena ver a gente tan grande en esas cutreces pero supongo que no es fácil terminar una filmografía como lo está haceindo Christopher Lee.

Creo que el trabajo de Rathbone y Karloff aquí es muy decente, lo contrario me hubiera parecido más vergonzoso, pero ellos ponen todas las ganas del mundo, lo cual es de alabar.
Supongo que hoy día estarían metidos en productos tipo Scary movie y similares...
Atxein, me sé de alguien que siempre dice que es mejor verlo por uno mismo XDD Pero sí, esta ofrece pocos alicientes aparte de los mencionados.
Un saludo a todos!

ATXEIN dijo...

Jajajajaja, que mamoncete¡¡¡ Si caer caerà, lo que no se cuando porque no me tira demasiado.. Y sigo manteniendolo, hay que verlo todo por uno mismo...siempre¡¡¡XDDD

Saludos¡¡

Kraven dijo...

Que quieres que te diga, a mí esos elementos metidos con calzador: Chicas, música surf, bikinis, fanstasma, gorila... me fascinan! (Bizarrismo vintage!) Al menos para ponerme a ver la película. Otra cosa será que durante el desarrollo me den ganas de quitarla por puro aburrimiento.

Lo de Boris y Basil es una pena, ya que esta peli sólo fue una más de la cantidad de subproductos en los que se vieron obligados a participar.

Quimerico Inquilino dijo...

Atxein: Yo no sé a tí, pero a mí ya me falta vida para poder ver todas las que tengo pendientes XDXX
Kraven: Jajaja, a tí te va la marcha igual que a mí. Esta no creo que te cueste verla porque es tan imbécil y tan breve que se traga casi como una cucharada de jarabe, de ese que al final te obliga a hacer una mueca XDD

nistagmus dijo...

Aunque es una curiosidad infumable, con ese título y sabiendo que era de la serie "Beach Party" pero sin Frankie Avalon ni Annette Funicello y con Nancy Sinatra, Boris Karloff y Basil Rathbone, en su día no puede evitar verla lo antes posible al conocer su existencia. Aún imaginando que sería infumable.

Crowley (www.tengobocaynopuedogritar.blogspot.com) dijo...

Puro delirio psicotrónico que si bien cuenta con un argumento y unos elementos imposibles, hay que destacar el esfuerzo que hacen esas dos leyendas del cine por interpretar sus personajes con la mejor profescionalidad posible y con honestidad.
Saludos

Crowley (www.tengobocaynopuedogritar.blogspot.com) dijo...

Quimerico Inquilino, gracias por pasarte por mi blog y dejar un par de comentarios (los he leído ahora mismo, que estaba colgando un post sobre la película Requiem). Siento haberte pisado la idea de la Jetee, pero te animo a que hagas tu post, que seguro que es muy interesante y nos ayudas a todos a descubrir cosas que desconocemos. Estoy impaciente por leerlo.
Saludos

punkandroll dijo...

pues si que tiene pinta de cutre total, la verdad es que ver a viejas glorias del cine metidos en estos films da un poco de pena

Fantomas dijo...

La ví hace algún tiempo y desde aquel entonces la tenía enterrada en mi memoria. Pese a los esfuerzos de Karloff y Rathbone esta cinta no se salva de la decadencia total.

Muy buena reseña,
Saludos.

Quimerico Inquilino dijo...

Crowley: Caerá más adelante esa reseña de La Jetée. De momento me la tengo que replantear.

Punkandroll y Fantomas: Sí, la verdad es queestas dos glorias es lo único que merece rescatar del olvido en esta cinta.

Un saludo a todos

Santi dijo...

Como siempre aplaudo su artículo Quimérico inquilino, pero también como siempre poco tengo que decir de la película en sí porque no la he visto. Es sí, una maravilla de artículo sobre todo por la introducción en la que deja claro el porqué de esta afición a películas 'truñolescas', casposas y cutres. Pero que grande es el cine y que grande es Ud.

Quimerico Inquilino dijo...

Jajaja... Muchs gracias, Santi. A ver si acierto alguna vez con una peli que hayas visto.

Un abrazo, compañero!

veriweto dijo...

esto es demasiado para mi...
jejejeje,acabaria mas jodido de
la cabeza de lo q estoi..jejeje

saludos amigo

Obliterator dijo...

Que bizarrada parece una mezcla entre scooby doo y el chapulín colorado. La música surf es buena, pero la de esta película no.

En los 60's los hippies destruyeron aparte del género del terror al gran personaje de batman con esa serie nefasta.

Quimerico Inquilino dijo...

Jajajaja... Que gran verdad, obliterator, que gran verdad...

Darkerr dijo...

Muy buena exposicion acerca del valor de las pelis cutres, ya queda claro la importancia que tienen como reflejo de la moda imperante, con resultados dispares por supuesto. Esta pelicula no me atrae mucho de buenas a primeras, pero si me topo con ella le daré un vistazo, la presencia de figuras como Karloff y Rathbone llaman mucho la atención. Saludos.

Quimerico Inquilino dijo...

Pues sí, Darkerr, Karloff y Rathbone son lo único que merece la pena.
Gracias por todos tus comentarios en esta y otras reseñas.

Dante dijo...

Ésta también la bajé (gracias a tus enlaces) y la vi justo ayer. Madre mía, qué mala. Yo también me cuento como seguidor de las cintas bizarras, pero que contienen ápices de genialidad, ya sea con los decorados, los monstruos, algo original en la historia. Ésta es un despropósito total, jejeje.
Me ha gustado más el artículo que el film, XD, pues es muy detallado y colocas todos los gazapos que se les cuelan.
Es tremendamende divertido el del croma desproporcionado y el de los chavales riendo.
Mira que a mí me gusa la música surf pero es que aquí nada encaja, y el humor es casi -o ya o es- de vergüenza ajena.
Lo mejor de la peli: el comienzo de 4 segundos cuando sale ese ambiente en el cementerio. Ahora, es abrir la boca de los dos personajes y todo se rompe, jejeje.
Es increíble como Nancy se prestar a hacerla. Claro que en la actualidad tenemos bodrios iguales o peores, eso es verdad.
¡Saludos!

Quimerico Inquilino dijo...

Pues sí, jajaja... A mí me pasó lo mismo. Me gusta la música surf (con moderación XD) y desde luego Karlof y Rathbone pero es que aquí apenas nada tiene gracia. Un horror, en todo el sentido de la palabra.

Gracias por tu comentario, Dante